miércoles, 16 de noviembre de 2016

Mis experiencias en tiendas de gas natural


Desde hace muchos años soy comercial de gas y estuve pateándome las calles durante mucho tiempo para ganarme un puesto como vendedor plus en una conocida tienda de mi ciudad. Yo pensaba que en la calle tendría más vivencias personales al tener contacto diario con gente de todo tipo, pero en tienda me han pasado cosas realmente rocambolescas y os las iré contando en este blog.

Estoy tan cansado de haberme pasado toda la vida vendiendo que en este proyecto personal me apetece pasarlo bien y que vosotros también lo paséis bien conmigo, desde siempre he sido un tío con mucho humor y muy cachondo y encima he sido un imán para las mujeres o las situaciones extrañas.

Bien, pues pasaré a contar la primera de mis historias, una historia que a quien se la cuentes no se la cree, pero tampoco pretendo convencer a nadie porque no tengo necesidad y más cuando este blog es totalmente altruista.

Un día me encontraba solo y entró en la tienda una mujer imponente de 1,80 metros aproximadamente (yo mido 1,76), labios gruesos y color rojo fuerte, unas tetas redondas y perfectas tan grandes que se le salían de la camisa, olía a mil maravillas y llevaba unas mallas de estas ajustadas que tanto nos gustan a los hombres que te lo marcan todo. Nada más entrar se le cayó el bolso y cuando se agachó, además de verle todas las tetas, lo hizo de espaldas y digamos que me puso el culo en pompa a poco más de un metro de la cara.

Empezábamos bien, en parte era de risa porque parecía totalmente una prostituta y no paraba de hacer caras y posturas supongo que para ponerme cachondo a mi. El caso es que "me dejé querer" y sonriente le pregunté qué deseaba. Ella dijo que se acababa de mudar a un piso y que quería contratar gas natural, la invité a sentarse nervioso perdido porque estaba buenísima y ella no paraba de ponerme morritos, ojitos y mover las tetas constantemente.

Ya os podéis imaginar lo cachondo que estaba y como supongo la mayoría de los tíos, ya me imaginaba lo que podría hacer con ella en la trastienda, ufffffff, que caliente me puso y encima aquella tarde no tendría compañeros ni jefes molestando.

Después de darle los presupuestos la chica no se anduvo con rodeos y me dijo: ¿hay algo que yo pueda hacer por usted para que me haga un descuento?... Tartamudeando y sabiendo perfectamente lo que me estaba diciendo le dije: ¿a que se refiere señorita?, pues no hace falta ser muy listo para darse cuenta de que le estoy proponiendo sexo a cambio de un descuento - dijo-.

Me quedé mudo, pero ella me ayudó y se ofreció a hacerme una mamada en la trastienda. Entonces le dije que aquello no estaba bien porque yo era un profesional, pero insistió tanto que finalmente accedí. Fui corriendo a cerrar la puerta de entrada con llave y a poner el cartel de "vuelvo en 5 minutos" y acto seguido nos fuimos a la parte trasera.

La cosa duró 2 minutos porque aquella chica la chupaba de maravilla y cuando eyaculé por supuesto dentro de su boca me pidió ir al baño. Le dije: la puerta de la derecha es la de chicas. Mientras me abrochaba el pantalón vi que se había confundido porque se había metido en el de caballeros y cuando fui detrás para avisarla, me la encontré de pie con las mallas por las rodillas y con un rabo más grande que el mio haciendo pipí.

Ella sonrió y me preguntó: ¿te ha gustado cariño?...

Increíble pero cierto amigos, ni en la mejor trama porno pasan estas cosas y fue lo que viví en primera persona, pero lo más fuerte de todo: me encantó..